lunes, 29 de junio de 2009

Cuando las Barbas de tu Vecino Veas Pelar

Mañana marchó a la ciudad de la Sublime Puerta a la reunión de la SED, así que, para compensar que no podré colgar nada en varios días, he decido cumplir mi cuota con un gráfico que he preparado para un papel que estoy escribiendo.



El gráfico es el PIB per capita de España y Portugal a precios constantes desde 1993 normalizado a 100 en ese año. Vemos como ambos países crecen más o menos a la misma velocidad hasta el 2000 (ya algo remarcable porque Portugal, como nos esperaríamos en un simple modelo Neoclásico de crecimiento al ser un país más pobre, había crecido más que España por varias décadas), cuando Portugal se estanca y nosotros seguimos creciendo. Para el 2007 hay una diferencia de casi 15 puntos porcentuales: allí es nada. Sorprende más aún que la renta per capita en Portugal en 2009 está por debajo de la del 2000. Una década perdida. ¿Es Portugal algo que nos preocupe? ¿Por qué se han atascado? ¿Nos puede a nosotros pasar lo mismo?

Flores de Lemus o el Mandarín y la Llave del Cerrojo del Sepulcro del Cid

Este pasado fin de semana, por razones alambicadas que no hace falta repasar aquí, volví a leer mucho de lo que tenía en casa sobre Flores de Lemus.
El economista más influyente en España de la primera mitad del siglo pasado, su figura como máximo Mandarín del Ministerio de Hacienda de 1906 a 1934, le hizo dejar huella indeleble en como organizamos por décadas nuestra vida económica, sirviendo lo mejor que pudo a los gobiernos de la tardía restauración, a la dictadura de Primo y a la república, y generando amores (Maura y Calvo Sotelo) y desamores (Cambó y Azaña) en lo más concurrido de nuestra élite política. Su prestigio hizo también que fuera figura central para la generación que fundó la primera facultad de economía en España en los 40 y que marcó nuestra profesión de una manera que, nos guste o no, aún debemos de vivir con ella.
Ramón Carande, uno de los economistas profundamente influidos por Flores de Lemus, resumió mejor que lo que yo puedo hacer su figura: “Su personalidad complejísima reunía rasgos contradictorios…”
Por una parte Flores de Lemus siempre fue una luz en un panorama oscuro de una clase política profundamente ignorante de los principios básicos de la ciencia económica. Para ilustrar lo poco que nuestros políticos de la época entendían, siempre pongo el ejemplo de Marcelino Domingo, ministro de agricultura del 31 al 33 y quien, en medio de los debates en el Congreso sobre la tan manida reforma agraria y desbordado por lo que le preguntaba la oposición, tuvo que llamar en un aparte a Pascual Carrión, miembro de la Comisión Técnica que había elaborado el anteproyecto y preguntarle: “Don Pascual, ¿qué son los bienes comunales?”.
Por otra, Flores de Lemus nunca rompió con el nacionalismo económico y de la mitificación de la protección que Canovas había conseguido impregnar en nuestro subconsciente y siempre fue preso del esplendor del segundo imperio alemán, donde había pasado varios años estudiando (otro día hablaré de porque se entiende mucho mejor nuestra historia si nos damos cuenta que nuestros abuelos estudiaban Alemán en el bachillerato). Como ejemplos, dos citas. Una, en una carta a un médico amigo, Flores se declara “economista neomercantilista, imperialista, militarista a la prusiana,” vamos, todo un canto a Bismarck . La segunda, hablando a la Asamblea Nacional organizada por la caricatura de dictador al que se aferraba una restauración desmochada y de la que he sacado el título de este comentario: “Cuando yo, por mis funciones públicas, oigo a tanto Sancho, con la panza bien rellena de Arancel, repetir la frase de Costa –que era un idealista que vivía de milagro- de que hay que enterrar la llave del sepulcro del Cid, me podía reprimir difícilmente para no decirle: Pues si el Cid no fuera, ¿qué comerías tú?”
El final de la vida de Flores de Lemus refleja aún mejor estas contradicciones. Tras permanecer en Madrid en 1936, tiene que salir al poco tiempo para Francia por las amenazas de muerte (alguno recordaba que había colaborado con la dictadura). Vuelto a Madrid al acabar la guerra ya gravemente enfermo, se encuentra con la desagradable sorpresa de su destitución como catedrático y la apertura de diligencias por la nefanda Ley de Responsabilidades Políticas (alguno recordaba que había colaborado con la república), noticias que le llevaron a una triste muerte en 1941.
¿Qué saco de todo esto? Primero que los escribimos en este blog de política económica debemos recordar que toda nuestra labor tendrá claros y sombras y que algunas de las cosas que digamos serán repetidas en unos años con poco disimulado pero merecido tono crítico. Segundo, un cauto optimismo, pues si después de todo lo que nos vino encima en la primera mitad del siglo XX, salimos adelante, las dificultades presentes no han de ser más que una molestia pasajera.

viernes, 26 de junio de 2009

Habemus FROBem

Finalmente, fumata bianca en Moncloa: el consejo de ministros nos ha aprobado decreto ley sobre el FROB (el enlace aquí). Ahora 30 días del Congreso para ratificarlo (el famoso artículo 86 de la CE, la cantidad de tiempo que ha pasado desde lo de RUMASA y sin embargo parece ayer). Dejare que otros comenten más los detalles.

El Techo de Gasto

Al final, con más revuelo del esperado, pero como no dejaba de ser previsible, los requisitos de la Ley de Estabilidad Presupuestaria se han seguido, y el Congreso de los Diputados aprobó ayer el acuerdo del Gobierno por el que se fija el límite de gasto no financiero del Estado para el año 2010.
El revuelo vino causado por la famosa enmienda de IU de incremento del IRPF que el PSOE apoyó por unas horas para luego retractarse. Como con todos los temas políticos, solo la historia nos contará que es lo que ocurrió realmente. La mayoría de los comentaristas parecen apuntar a que la figura clave en este enredo fue Josep Sánchez Llibre, el portavoz de Economía de CiU en el Congreso, que como es habitual en su grupo, mantenía una estrecha vigilancia sobre los rifirrafes de los trámites y como tiene claro lo que quiere y lo que no quiere, no estaba dispuesto a admitir la petición de IU.
Pero lo más destacable del evento es la debilidad de la posición del gobierno, que por obtener unos votos extras (los de ERC e IU-ICV) en una mera votación rutinaria, ha demostrado estar dispuesto a cambiar puntos importantes de su política fiscal en un segundo y sin mayor reparo. Si esto no ha ocurrido es únicamente porque los 10 diputados de CiU pesan más que los cinco de ERC-IU-ICV.
Más allá de lo que pensemos acerca de los 400 euros o de cómo deben de cotizar las rentas más altas, el signo preocupante es que el transitorio apoyo a la enmienda de IU revela una vez más la falta de dirección presupuestaria, que en los últimos meses parece ser más fruto de remedos diarios que de un plan estructurador. Por último, este incidente me reafirma en la convicción que en el medio plazo, y con unas elecciones en Cataluña a la vuelta de la esquina, como juegue sus cartas CiU (e indirectamente el PNV) va a resultar clave en el resto de legislatura (y en quien forme gobierno en la siguiente). No hay nada como ser el votante pivotal...

jueves, 25 de junio de 2009

¿Quién teme a la deflación?

Hoy Ricardo Lagos (NYU) ha contado su interesante investigación "Asset Prices, Liquidity, and Monetary Policy in an Exchange Economy" en Bellaterra. Llegado el momento del análisis normativo de nuevo aparece la Regla de Friedman (tipo de interés nominal cero y deflación a la tasa de descuento temporal de los agentes) como la política óptima. Y digo "de nuevo" porque resulta sorprendente cuan robusto es ese resultado de política monetaria óptima a un número importante de marcos analíticos distintos.
Esos resultados a mí, que sé muy poquito de monetaria, me chocan bastante con la alarma que genera en los medios de comunicación la deflación y los tipos de interés nominal a cero (o casi).

miércoles, 24 de junio de 2009

Adivina quién viene a aleatorizar esta noche

El otro día Luis empezaba con una pregunta, así que hoy me toca a mí. ¿Quién sabe qué es el Spanish Impact Evaluation Fund? No, no es un fondo para estudiar como los españoles afectamos al mundo. Es un fondo de 10.4 millones de Euros dotado por España para la evaluación de proyectos del Banco Mundial que ayude a determinar “qué funciona y qué no funciona en desarrollo” (el enlace esta aquí). Dado que España es un país de renta alta con vínculos históricos con muchos países en desarrollo, no me parece particularmente mal que gastemos algo de dinero es estos temas.
Me sorprende más que uno de los criterios de asignación de recursos sea (copio de la página en inglés)

1. Prospective and rigorous, preferably randomized, identification strategies (to ensure that program impact is measured vis-à-vis a valid control group).

Ciertamente la aleatorización como estrategia de identificación en evaluación de tratamientos ha ganado muchos adeptos en los últimos años en tanto (Esther Dufflo y Abhijit Banerjee han sido, quizás, sus más destacados difusores y entre nuestros compatriotas, el trabajo de Alberto Abadie, en Harvard, es magnífico). La razón es que, bajo ciertas condiciones, los ensayos aleatorizados permiten la estimación de objetos de interés como el efecto media del tratamiento con unas hipótesis econométricas mínimas. Sin embargo, esta robustez tiene un coste (en econometría, como en todo en la vida, no hay almuerzos gratuitos): la limitación en lo que podemos aprender del experimento. Por ejemplo, los ensayos aleatorizados son informativos acerca de la media del efecto del tratamiento pero no acerca de su distribución, la cual puede ser mucho más relevante para análisis de bienestar. De igual manera, los ensayos aleatorizados solo nos suministran distribuciones marginales y no conjuntas, que son las que necesitamos para correr contrafactuales.
Si notáis un tono crítico en mis palabras no andáis descaminados: mi visión del tema está fuertemente influida por dos miembros de mi departamento, Ken Wolpin (al que me imagino que todos conoceréis) y por un assistant profesor que tenemos bien prometedor, Flavio Cunha, que me transmite lo que aprendió de Heckman (que fue su director de tesis en Chicago). Tanto Ken como Flavio tienen muchas dudas acerca de todo el proyecto investigador de los ensayos aleatorizados (y son bastante abiertos al respecto) y prefieren enfoques mucho más estructurales (una puntualización más técnica: también se pueden emplear datos de ensayos para estimación estructural, simplemente es poco común y no parece ser el caso en la lista de proyectos financiados por el Banco Mundial).
Yo soy un poco más moderado que Ken o Flavio y como buen Bayesiano, pienso que, desde el punto de vista del planificador social, es probable que lo óptimo sea dejar que distintos enfoques compitan entre si y no poner todos los huevos en la misma cesta.
Este es el motivo por el que creo que, si España decide renovar el fondo, la preferencia a favor de los ensayos aleatorizados debería ser removida. Parece innecesario que un estado soberano tome una posición sobre una discusión metodológica que, independientemente de lo que penséis sobre ella, aún no está cerrada.
Por cierto ¿sabe alguien de dónde salió la idea del fondo y de su estructura?

martes, 23 de junio de 2009

Inconsistencia dinámica

Sólo por poner sobre el tablero un tema más de los que no se ponen de manifiesto en el debate público sobre la respuesta frente a la actual crisis. Cada poco tiempo nos sorprendemos con una nueva respuesta frente a la actual situación económica. Me refiero a que se elimina la deducción de los "famosos" 400 euros, las nuevas ayudas a la compra de automóviles (que me parecen una transferencia descarada de los impuestos de todos a las compañías del sector), la eliminación de las deducciones por compra de vivienda a fecha futura fija... por no hablar de los planes de rescate y reestructuración de entidades financieras. No sé, pero a mi se me enciende automáticamente la lucecita de la inconsistencia dinámica. Años llevamos desde la tribuna académica pensando en esos temas (al menos desde Kydland-Prescott 1977) reconociendo la importancia del impacto de la acción pública sobre las expectativas de los agentes, y a mí me da que en estos momentos los agentes tienen el cerebro a 10.000 intentando adelantar cuál va a ser la próxima "medida de choque" y cómo reaccionar frente a eso.
Reconozco que es difícil sentarse en octubre 2008 a escribir y anunciar un plan contingente de acción para los próximos dos años, pero este juego de expectativas muy bueno no puede ser. A mí me sorprende que ni se mencione el tema. Peor aún me parece la aproximación estilo Krugman: estos son tiempos difíciles, los "modelos convencionales" no sirven y hay que actuar urgentemente porque si no el mundo se hunde. Yo seré muy convencional en tiempos convulsos, pero sigo pensando que no estaría de más pensar un poquito en las expectativas que se están generando en los agentes, ya se sabe "manías de minesoto".